Cuando escogiste la prevención no pensabas que te ningunearan tanto.
Intentas cuidar a los empleados y solo recibes indiferencia. A veces incluso burlas.
Y tienes noches de insomnio y sofocos que no se deben a la calor. Porque cualquier día… un accidente, un juez, quizás cárcel, seguro culpa, y ese “si lo sabía yo” que no te deja.
Te sientes muy solo. A veces fantaseas con que la solución es abandonar. ¿Cuántas veces has pensado en mandarlo al carajo todo?.
Incluso tu humor se ve afectado. Y tu familia lo sufre también.
Y no, no debería…
No debería ser…
Me llamo Joan Junyent y en 1988 entré a trabajar en la mina.
Esa mina producía un accidente mortal cada año. El techo caía y aplastaba a los mineros.
El año antes fueron tres. Los mineros se referían a ellos como “los tres”. Sin más. Porque recordar duele.
Y poco antes un ingeniero, ocupando la plaza que ocuparía yo.
Estaba escrito que visitaría al juez. Pues era el responsable.
Mi destino era desenterrar a un compañero. O ellos a mi. Pues cada día bajaba a la mina.
Pues no.
Que se jodan los jueces y los accidentes.
Y el malhumor.
Y las pérdidas económicas.
Me siento tan orgulloso de poder escribir esto.
La prevención es la profesión más bonita del mundo.
Y cambiar aquello que hoy tanto te disgusta no cuesta tanto como parece.
Y no estás solo.
Entra en el club de la Mentalidad Gigante de la prevención y descubrirás como “hacer que pasen cosas” y contribuir al cambio.
No pienses en cambiar DE empresa cuando es mucho mejor cambiar LA empresa.
Y pensarás que no se puede y yo te diré lo contrario.
Lo hicimos en la mina. Lo he visto más veces.
En la mina aplicamos la solución más contraintuitiva que te puedes imaginar. Y nos funcionó.
Más simple no podía ser.
Sin invertir más dinero.
Sin sacrificar producción, sino justo lo contrario.
Sin normas molestas.
Entra.
Y verás una prevención sencilla y diferente.
Y hablamos de mentalidad.
Y de comunicación.
De herramientas que te acercan a los resultados y te alejan de los jueces.
Tus compañeros sentirán tu ayuda.
Y todo lo que les das.
Y aquí está la magia. Y lo que tantos no ven.
El respeto y el reconocimiento no llegan por pedir.
Sino que llegan por dar.
Tu entregas y a cambio te devuelve su reconocimiento y su respeto.
Y con ello te vuelve la sonrisa y las ganas.
Y llegan los resultados.
Entra.
¿ Eres un Gigante de la prevención ?
¿Dudas de si lo eres?. Yo no, pero con un test lo ves fácil.
¿Crees que las empresas no te valoran pero no te conformas?. Lo eres.
¿Te sientes solo o muy poco apoyado?.
Cuando oyes un prevencionista decir “ojala en el futuro todo sea mejor”, piensas, si no lo cambiamos nosotros ¿como va a ser mejor?. Lo eres.
Si piensas, “escribir es muy fácil pero hacerlo muy difícil», pues a arremangarse. Lo eres
Si solo te quejas, y aguantas o piensas que cambiar de empresa es la solución, aunque sabes que será muy parecido… yo de ti pararía de leer y cerraría la página.
Y a tí y a la energía que nos consumes, a tu miedo que te paraliza… lo siento pero a tí no te quiero cerca. Adiós.
Conozco mil prevencionistas que se quejan, «los empleados no quieren cambiar», y siempre dicen «eso siempre se ha hecho así», y luego somos nosotros quienes hacemos eso mismo.
Estamos anclados e insatisfechos pero no nos atrevemos a cambiar. Y no tiene sentido.
Así pues, a tí que tienes ganas, por pequeñito que te creas. Bienvenido.
No te hace gigante un cargo, te hace gigante tus ganas.
Bienvenido, Gigante.
Yo te veo, Gigante. Y te veo gigante.
Entra en el Club de la Mentalidad Gigante en Prevención.
¿Aprenderás algo?.
A «hacer que las cosas pasen». Y es tan estimulante que engancha. Llegarás a tu casa con una sonrisa y tu familia notará tu mejora en el buen humor.
Soy Joan Junyent y en tu mail recibes desde el minuto uno una secuencia donde explico como nació El Gran Silencio y como superé todas las trabas.
Como nació la idea, cuantos NO tuve que aguantar, como ver si la idea funciona o no, que mentalidad hay detrás, cuantas cosas inesperadas suceden y como aprender de ellas.
Y te va a inspirar. Y conectarás con ideas que te servirán para tu dia a dia.
También verás como comunicar mejor y como influir mejor en quien te dice «NO».
Con solo esto ya vale la pena entrar.
Entra.
Y ríes y piensas. Y lo pasas bien, porque escribo pensando en ti.
Ideas desde mi experiencia para «agigantar» la PRL.
Es gratis, fácil de entrar y gratis y fácil de salir.
Cuanto más crecemos,
mas miedo nos tienen los accidentes
y más nos ven los jefes y empleados.
Soy Joan Junyent, autor del libro “El Gran Silencio” y ex-Director de una mina subterránea.
¿Que harías si tu jefe te dice que tenemos de promedio un accidente mortal por año?. ¿Cómo gestionas esto?. ¿Cómo enfocas tu trabajo?.
Ya te he contado como tenía todas las papeletas para visitar al juez. Y no lo hice.
Ni desenterré ningún un compañero bajo las piedras.
Y es lo que más me llena de orgullo.
¿Fué fácil cambiar nuestras mentes?. ¿No desfallecer?. ¿Llevar nosostros la iniciativa?. ¿Ser guías en un camino que estábamos construyendo?. No pararse al primer «NO».
No. Claro que no fue fácil.
¿Sabes cuan solos nos sentíamos?.
Pues en la mina transformamos la prevención. Y pasó de ser molestia a ser ayuda. A ser beneficio económico también. Y a salvar vidas aunque no sepamos cuales.
Lo aprendido hoy lo cuento, de forma clara, necesitamos ejemplos e inspiración.
Y aprendemos.
El Gran Silencio. Supongo que conoces el libro, es una novela corta, DE PREVENCION, no se vende en librerías y aún así es un Best Seller, y no hablo en sentido figurado.
¿Fue fácil escribirlo?. Y ¿publicarlo sin conocer nada ni nadie del mundo editorial?. Y ¿venderlo?, ¿Sabes el canguelo que da?. ¿Sabes qué supone ver que te miran como a un zumbado una y otra vez y que lo único que quieren es que calles y les dejes en paz?.
Por supuesto que no fue fácil.
Te contaré aciertos y errores. Y aprendes sin pagar tu el peaje.
He desarrollado talleres motivadores. Singulares. Sencillos. Sorprendentes. Con resultados tan positivos que me hacen sonrojar. Y no paro de probar y aprender.
¿Tengo miedos?. Sí, cada vez, pero las ganas pueden más.
¿Paso nervios?. Quizás te sorprenda pero hoy temo no tenerlos, temo los días que me noto relajado. Son una tensión que ayuda y no tu enemigo. Es curioso pero lo entenderás.
¿He fracasado alguna vez?. Je, jeje, jejejeee…
Pero no me hundo. Los fracasos enseñan más que los éxitos si haces autocrítica.
¿Y contaré todo esto dentro?.
Contaré todo lo que crea que más te puede ayudar.
Lo que hoy contaría a mi yo de hace unos años. A mi yo tan ilusionado y tan verde aún.
Y eso te ahorrará tiempo, ese bien tan escaso.
Te cuento mi camino desde la experiencia real. Nada de teorías volando.
Entra, te espero dentro.
Conozco gigantes como tu. Y hemos hablado, empatizado y hemos acabado amigos.
Y te has abierto. Y me has contado.
Tus alegrías. Tus logros.
También tus penas. Incluso tu soledad. O como sientes lo poco que te valoran.
Y no es justo.
Yo he crecido porque me has ofrecido tus hombros para cabalgar. ¿Recuerdas a Newton?. “Si he logrado ver más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.
Pues justo eso, yo he cabalgado a tus hombros.
Y las empresas cabalgan a tus hombros.
Aunque no lo creas. Aunque no lo veas.
Tú me has ofrecido tus hombros y yo he aprendido. Justo es que te devuelva lo que me has ayudado a conseguir.
Los Gigantes de la prevención nos ayudamos.
Compartiendo. Liderazgo, visión, mentalidad, comunicación…
Y juntos crecemos.
Tanto, que tendrán que vernos sí o sí.
Y crecemos, más y más, para poder ofrecer nuestros hombros, aún más altos para que los demás los aprovechen y cabalguen a placer sobre ellos.
Vamos a ayudar a los jefes y empleados que no comprenden la prevención y justo por eso la rechazan.
Y sentir la satisfacción del trabajo bien hecho.
La autoestima está ahí.
En sentir que vales. Y lo que vales. Y lo que vale lo que haces.
Y que nos valoren los demás. Porque es justo.
Pero tan justo como inútil gastar mucho esfuerzo en quejarse sino lo hacen.
Así que sin detenernos, nosotros hacemos y los demás, con tiempo, ya comprenderán.
Los accidentes no piden cita previa.
Yo te veo, Gigante. Y te veo gigante.
Bienvenido a este club privado. Hoy está abierto para ti.
Apuntarse es fácil y gratis. Solo entrar el mail y te llega otro a tu correo para comprobar que eres tu y no alguien con mala intención (que hubiera puesto tu mail ahí porque te odia 😉 ).
Salir si te cansas es igual de rápido. Dos clics y ya está.
Una vez dentro recibirás mails de vez en cuando.
Cada uno con su valor. Cada mail en sí lleva una forma de comunicar efectiva. Solo con leerlos podrás mejorar tu comunicación.
A veces con ideas, o reflexiones que igual te sirven. Cosas me han contado. Qué funciona y porqué. O no ha funcionado y porqué.
Ligado a visión, comunicación, liderazgo. Sí, se matan accidentes con las palabras.
Y siempre entretenido, porque aburrirse no suma. Esta es mi palabra.
Quiero que te gusten y que leerlos sea un momento feliz para tí.
Abrazo gigante, Gigante.